CADA INMIGRANTE HISPANO TIENE SU HISTORIA
Por En USA news
Emilio de Armas: la memoria
de Cuba a través de la poesía
“Si a un niño le quitan su caballo, también le quitan su niñez”
Hace 34 años, Emilio de Armas dejó atrás Cuba para comenzar una nueva etapa de su vida. De ellos, tres décadas las ha vivido en Miami, ciudad que se convirtió en escenario de su trayectoria como poeta, ensayista, periodista y profesor. Sin embargo, hay recuerdos que ningún cambio de país consigue borrar.
De su Cuba natal, de Armas dice que solo extraña una cosa: su caballo Dorado, el regalo que recibió de su padre cuando cumplió siete años. La Reforma Agraria se lo quitó y, con él, siente que también perdió una parte de su infancia.
“Y si a un niño le quitan su caballo, también le quitan su niñez."
Una vida entre recuerdos y palabras
La memoria de sus padres, de sus amigos y de los animales que acompañaron su infancia permanece presente en su vida y en su obra. Sus padres estuvieron a su lado hasta el final, mientras muchos de sus amigos terminaron dispersos por el mundo o fallecieron.
Los caballos aparecen con frecuencia en sus poemas, como una presencia que conecta al escritor con aquella niñez perdida. También recuerda a los perros, gatos y conejos que tuvo de niño. De ellos guarda una particular enseñanza: podían morder o arañar, pero, según sus palabras, eran "incapaces de traicionar".
La literatura llegó temprano. Emilio de Armas recuerda haber leído en un libro escolar su primer poema, que atribuye a Juan Ramón Jiménez. Aquella lectura despertó en él el deseo de hacer lo mismo durante toda su vida.
Y así lo hizo.
Escribir lejos de Cuba cuarto libro de poemas, publicado por el poeta y editor Carlos Díaz en su colección "La Torre de Papel".
Para de Armas, tener aquellos ejemplares en sus manos significó una certeza: "todo estaba bien".
Su experiencia como escritor también está marcada por las dificultades que encontró en Cuba.
Al llegar a Estados Unidos, no sintió que tuviera que comenzar de cero.
Simplemente continuó escribiendo. Poco después de establecerse en Miami, el poeta hispanocubano Amando Fernández le aconsejó reunir los poemas inéditos que había llevado consigo desde Cuba y Argentina. El resultado fue Blanco sobre blanco, permaneció durante catorce años en la gaveta de una editorial hasta que finalmente le fue devuelto.
Emilio de Armas considera que su formación pertenece a la tradición literaria de España, Cuba e Hispanoamérica.
Para él, vivir fuera de la isla tampoco constituye una excepción dentro de la literatura cubana. Recuerda que numerosos escritores cubanos desarrollaron parte de su obra fuera del país, entre ellos José María Heredia, Juan Clemente Zenea y José Martí.
Entre Cuba, América y el mundo
Su propia identidad refleja ese recorrido. Antes de llegar definitivamente a Estados Unidos, vivió en Argentina, donde recibió un documento de refugiado validado por las Naciones Unidas. Durante un tiempo se sintió, como él mismo recuerda, "ciudadano del mundo".
Hoy es ciudadano estadounidense y también posee la nacionalidad española. Durante varios años, incluso trabajó como profesor de "American Citizenship" en el programa R.E.V.E.S.T. del Miami-Dade College.
Cuando se le pregunta por su identidad, responde con una referencia literaria: la de Odiseo, el personaje de Homero que siempre está preparado para volver a partir.
La memoria como resistencia
Emilio de Armas considera que los escritores cubanos tienen un papel fundamental en la preservación de la memoria de la isla. Define ese trabajo como "abiertamente agónico": una lucha por conservar la memoria frente a lo que considera una permanente reescritura de la historia.
Su propia obra forma parte de ese esfuerzo por recordar.
Y si pudiera regresar por un solo día a Cuba, no dudaría sobre el destino. Volvería a Camagüey, la ciudad donde nació, a la antigua Santa María del Puerto del Príncipe.
Regresaría a sus plazas y a sus callejuelas intrincadas.
“Como la vida misma. Como la poesía."
Emilio de Armas nació en Camagüey, Cuba. Es poeta, ensayista, periodista y professor.
Premios: Premio de poesía de la Universidad de La Habana (1979), Premio Casa de las Américas (1988) y Premio Internacional de Poesía "Eugenio Florit" (1991).
Trayectoria: Ha publicado estudios sobre literatura cubana, hispanoamericana y española en revistas académicas de Francia, España y Estados Unidos. Ha trabajado como traductor, periodista y profesor. Actualmente trabaja en la redacción de La Voz Católica, de la Arquidiócesis de Miami. Desde Estados Unidos ha continuado escribiendo dentro de esa misma tradición.


