Política

por Luis Miranda

Biden le apuesta a la unidad

Tratando de cumplir con su agenda progresista y con sus promesas de campaña, las cuales representan diversos sectores de su Partido Demócrata; el presidente Biden le apuesta a la unidad. 
Lo que está en juego es la necesidad de llevar adelante una profunda transformación económica, social y política en un momento crítico de la historia, porque hemos estado viviendo sometidos a una pandemia que ha afectado no solo a los Estados Unidos de América sino a todos los países del mundo. 
El presidente Biden está tratando de poner en práctica una agenda de unidad necesaria para afrontar situaciones como la que estamos viviendo actualmente; infortunadamente una mayoría de inconscientes congresistas republicanos sigue enceguecida promulgando teorías conspirativas y flagrantes mentiras probadas como tales por las instituciones electorales, muchas de ellas por funcionarios de su misma filiación política.
Estas posiciones de los republicanos ponen en peligro la aprobación de importantes paquetes para transformar la infraestructura gastada del país y para afrontar los retos del recalentamiento global.
Los temas que han sido centrales en las últimas décadas son, entre otros la inmigración, los derechos de la mujer, indisolublemente ligados al aborto; el recalentamiento global, el remplazo de las fuentes de energía. El cambio en la explotación del carbón y el petroleo, altamente contaminantes, por fuentes como la energía solar. Todo esto sumado al derecho de los votantes negros, los latinos y las minorías, en general. 
En todos estos temas hay una polarización cada vez mayor entre los republicanos, sobre todo aquellos, en los extremos retrógrados, quienes se niegan a reconocer la opinión de los científicos y los innegables hechos reconocidos por el mundo entero. 
Por otro lado están los liberales o demócratas quienes favorecen los programas que marcaron la moderna y futurista visión del presidente Barack Obama que esperan continuar bajo la administración Biden.
Los demócratas además han mostrado una auténtica preocupación por los derechos civiles, por la protección de los inmigrantes que continúan siendo víctima de leyes instauradas en el gobierno anterior, por el derecho al voto, por los derechos a que la mujer decida sobre su propio cuerpo.
Los republicanos han mantenido una agenda racista, anti-inmigrante, cargada de fanatismo, desconociendo la independencia de los poderes públicos y la separación entre las creencias religiosas, las iglesias y el estado. 
La crísis migratoria y la ansiedad masiva entre los inmigrantes, los jóvenes de DACA y muchos y diferentes grupos sociales, fundaciones y organizaciones defensoras del medio ambiente y de los inmigrantes están consternados ante la absurda negativa de los republicanos para ponerse a tono con las exigencias del mundo actual. 
Las protestas por las irracionales actitudes y políticas de los republicanos crecen y se extienden ante la aparente indolencia y la terca negación de los hechos por muchos congresistas y sus aúlicos consuetudinarios.
Los latinos siguen protestando para enfrentar la incertidumbre y hacer escuchar la voz de un pueblo y unas comunidades que quieren mirar hacia el futuro llenos de esperanza y se niegan a regresar a un pasado de esclavismo y discriminación.
Sólo el tiempo dirá, cómo la gran nación de la que hacemos parte integral, se ajusta para superar las injusticias y mirar hacia el futuro con optimismo.  
Por lo pronto esperamos que el presidente Biden logre el número de votos necesarios haciendo caer a todos los opositores en la cuenta del momento en que vivimos, a un número suficiente de congresistas de ambos partidos que tienen en sus manos la posibilidad de un futuro próspero o la de una nación dividida y enfrascada en inútiles discusiones que no reconocen la importancia de estar unidos para progresar. 

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