MUJER NUEVA
Por Noris Capin
Amor por todo lo alto
Cuando las cosas de la vida se hacen con amor y devoción, todo lo demás desciende por el sendero noble y espacioso del ser. Nada se regala, de manera que lo que se da con entusiasmo, se recibe a medida que la vida ponga delante el beneficio del amor que, en realidad, no es una receta ni un método estructurado si no una experiencia del alma.
En verdad toda la perfección en la vida del hombre se describe cómo un sentimiento indisoluble, invariable, firme y permanente que no conoce la incorrección porque es perfecto y auténtico.
El amor no es solo el enamoramiento que, de repente, nos toca a la puerta y que es maravilloso. El amor es una emoción necesaria para vivir, para respirar, viviendo en complacencia divina con otra persona o personas. Y no estoy hablando de un amor de pareja, estoy hablando del sentimiento excelso, glorioso y elevado entre los seres humanos: hijos, padres, familia y amigos. Todo es amor.
Refeccionando sobre el afecto, puedo decir que es un arte que no se aprende, pero se cuida y se construye día a día, alejando las presiones, los conflictos que distorsionarían cualquier tipo de relación. Especialmente la proximidad amorosa con otro ser, de manera que hay que cuidar, no solo con palabras, sino con hechos positivos e inequívocas. Encontrar a esa persona especial para compartir la vida, no es fácil, amigas, lleva tiempo y esfuerzo, fervor y paciencia.
Pero como todo, hay que aprender a actuar en ofrenda, en donación personal, en fineza, aportando lo mejor de una misma sin remilgos, sin caprichos y sin exageraciones. Es dar paso a la presencia del amor sin miedo, sin resabios ni amarguras sino abiertamente, en abundancia.
Cuando estás en una relación conyugal, se fiel, no mires a otros hombres, no le rías las tontadas que te puedan ocasionar gracia, sino más bien compórtate y sigue tu camino. Eso no es amor.
Al estar rodeadas de personas que nos quieren, se puede reducir significativamente los niveles de estrés y ansiedad ya que nos sentimos apoyadas y no solas. Estando rodeadas de personas que enaltecen nuestro propio espíritu, mejora el estado de ánimo y la permanencia de una paz interna e indiscutible. Es saber que tenemos respaldo, un consejero o mejor aun una mentora que nos saque de dudas, que nos enseñe el buen camino de la vida.
Cuando estamos hablando del amor -el amor verdadero, quiero decir- este nos tocaría la puerta como algo sublime, algo inesperado que cambiaría el sentido de la vida para bien, como un polvillo que se disuelve en el corazón y nos trae la dicha íntima y verdadera, por siempre…
El amor es algo que no se puede explicar con pocas palabras. Dice la Palabra de Dios lo siguiente, -para aquellas lectoras que nunca han leído el Capítulo 13 de I de Corintios (que es extraordinario acerca del amor) les voy a proponer que lo lean. Es impresionante y majestuoso nacido desde los tiempos bíblicos, hasta los días de hoy, del presente, de ahora.
Tener amor es saber soportar; es ser bondadoso; es no tener envidia, ni ser presumido, ni orgulloso, ni grosero, ni egoísta; es no enojarse ni guardar rencor; es no alegrarse de las injusticias, sino de la verdad. Les dejo este anuncio de paz para que lo reflexionen y lo mediten, ya que es bellísimo e inigualable. Sean felices en su andar por la vida.
Noris Capin
Tener amor es sufrirlo todo, creerlo todo, esperarlo todo, soportarlo todo.
El amor jamás dejará de existir.
I Corintios 13: 7-8

