MUJER NUEVA
Por Noris Capin
Un nuevo año, aleluya, aleluya
El año 2026 está en pañales. Ha acabado de nacer. Son nuevos sus aires de grandeza, de trasformaciones, acrobacias y éxitos, vaivenes y novedades. ¿Será eso cierto? ¿O, es que de ilusiones vivimos pensando y habrá algún cambio radical que nos sorprenda de un modo diferente?
Sin embargo, tenemos ilusiones que se transmiten en el pensamiento y en el propósito de querer mejorar la vida. Nunca podemos perder la esperanza.
Las resoluciones del nuevo año son para avivar los deseos de un cambio que tiene que ver con la venida redentora de un período renovador, algo, verdaderamente ilusionante y auténtico. Creemos que, en un abrir y cerrar de ojos, vamos a concretar muchas cosas que se tardarían en materializar porque, el querer doblar la hoja del calendario de inmediato, se necesita mucho empeño y osadía.
Como, por ejemplo: ¡es tan fácil decir “¡voy a bajar de peso!” pero, el estar en una dieta debes recordar que conlleva meses de lucha y abnegación, como todo en la vida.
Mas no estoy siendo negativa, lo que propongo es estar siempre con los pies sobre la tierra sin esperar que venga un año nuevo para hacer decisiones definidas que, al final, acaban por ser irresoluciones falsas, sin metas. Debemos hacer decisiones diariamente. No esperes.
Hay que estar atentas todo el año, amigas, mirar las cosas desde una realidad permanente, queriendo seguir adelante en cualquier proyecto o dictamen personal para que estén vigentes esos deseos los trescientos sesenta y cinco días del año.
Lo más importante es el comportamiento íntimo que nos debemos a nosotras mismas, a los deseos de progresar, a querer ser humildes de corazón, abiertas a la generosidad con los débiles seres humanos de la tierra. Las cosas triviales son pasajeras, no se detienen, están siempre modificándose para que la gente gaste más dinero en muebles nuevos, vestidos, zapatos. Mostrarse ante la sociedad no significa que seas más o menos exitosa, significa apetencia y afán. Sé simple, pues, no hay nada más agradable que ser tu misma.
Romanos 12:2 nos alerta: No vivan ya según los criterios del tiempo presente; al contrario, cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le es grato, lo que es perfecto.
Ser tu misma, significa ser indiferente a los designios del mundo, no hay cosa más agradable que hacer decisiones que aumenten la auto estima, el valor de poder expresarte e ir de lado a lado sin pensar en la crítica, en la hipocresía, sino ser tú la que lleve a cabo tu propia vida sin depender de los resultados que cambian al ser desprevenidamente.
Ser tú misma es hallar que todo tiene sentido en tu vida a pesar de los cambios que da el mundo en contra del hombre.
Sin embargo, la Palabra de Dios NO nos dice “sé tú misma” pero sí dice que seas fiel a tus pensamientos, a tu legado, a tus dones únicos y enfocarte en la voluntad de Dios; algunas veces negándote a ti misma los deseos de ser mejor que los demás o adelantarte a sobresalir frente al mundo. Muéstrate con el ejemplo de buenas obras a través del amor.
Riega tu huerto con las lagrimas que lloraste en el dos mil veinticinco y coloca nuevas semillas en tu tierra poderosa. Haz que suceda: piensa, entrega, dona y vendrán las lluvias a refrescarte.
Dice la Palabra de Dios en Proverbios 4:23: Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque este determina el rumbo de tu vida. Feliz año 2026, amigas. Bendiciones.
Noris Capin
Por lo tanto, el que está unido a Cristo es una nueva persona. Las cosas viejas pasaron; se convirtieron en algo nuevo.
Romanos 5:17







