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SILLAS VACÍAS

Por Carlos Madama - Buenos Aires, Argentina.

La difícil misión de ser presidente

En la Argentina  es muy difícil ser presidente, salvo que se pertenezca al partido peronista. En esa condición se tiene la facultad de hacer lo que se  quiera, gobernar para unos pocos, administrar la economía como se  antoje y cualquier otra barrabasada o bravuconada. Todo será obviado u omitido por quienes se sienten con el poder suficiente de entorpecer el deseo mayoritario

de los votantes.

La mención referencial viene a cuento por la huelga general organizada y llevada a cabo por la Confederación General del Trabajo (CGT) en perjuicio del flamante presidente Javier Milei apenas

a un mes de haber asumido por la mayoría absoluta de los votantes invocando motivos

(o excusas) que muestran a las claras que el partidismo está por sobre todas las cosas.

Esta agrupación política compuesta por los líderes de los distintos sindicatos argentinos, es la misma que le hizo 13 paros generales y más de 4000 huelgas sectoriales al primer presidente de la democracia, Raúl Alfonsín, hasta taladrarlo y hacerlo renunciar antes de lo establecido por la Constitución Nacional. Esto y un golpe de estado es prácticamente lo mismo.

También a Fernando De la Rúa, otro presidente no peronista, estos “manejadores de la democracia” le hicieron 8 paros y un sinnúmero de huelgas en distintas empresas, haciendo piquetes en las puertas de los establecimientos y no dejando ingresar a los operarios ni dejando producir. Esto hizo que muchísimas empresas tuvieran que cerrar sus puertas definitivamente y hasta irse del país hacia nuevos horizontes.

También Mauricio Macri debió soportar los paros.

Un informe elaborado por la Universidad Austral Argentina determinó que en los 40 años de democracia, la mitad de ellos se vieron atravesados por conflictos, reclamos y movilizaciones

que terminaron en paros generales de carácter nacional.

Lo llamativo de esto, es que estos pseudos dueños de la Argentina, desaparecieron completamente durante el peor gobierno de la historia de este país, como lo fue el de

Alberto Fernández.

Durante estos nefastos cuatro años, se produjeron los peores descalabros en materia social, económica y del nivel de vida de los pobres habitantes, llegando incluso a ocupar el segundo puesto en inflación a nivel mundial, detrás de sus amigos de Venezuela y  esos “popes” egoístas nunca aparecieron. Se mantuvieron en la nebulosa e hicieron campaña preelectoral para el candidato Sergio Massa, uno de los mayores culpables de la situación que precisamente Javier Milei y su equipo quieren solucionar, Nada es casual en este país. Evidentemente, a este grupo de golpistas lo que menos le interesa es la tranquilidad del pueblo, Sus mezquinos intereses se refieren exclusivamente a desestabilizar a todos aquellos que ocupen el lugar que pretenden para sus fuerzas, sin importar absolutamente nada.

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